top of page

Thamiris Mandú: La cualidad coreográfica de la arcilla

  • hace 4 días
  • 2 Min. de lectura

Actualizado: hace 2 días

Redacción y pesquisa: Equipo de redacción de Area Temporal Archivo: Convocatoria Mapeo Artístico 2026 En la práctica escultórica de Thamiris Santos Dias, la cerámica deja de ser únicamente un soporte material para convertirse en un territorio de transmisión, memoria y reconfiguración identitaria. Sus piezas parecen emerger desde un tiempo profundo: no operan como objetos cerrados, sino como cuerpos atravesados por rastros, tensiones y presencias que insisten en permanecer. El barro, trabajado manualmente y mezclado en distintas tonalidades, funciona en su obra como un archivo sensible donde convergen herencias afro-diaspóricas, experiencias corporales y memorias históricas fragmentadas.

Las esculturas de Mandú revelan una relación orgánica entre contención y desborde. Las formas se pliegan, se abren o se erosionan como si estuvieran en un proceso constante de transformación. En ellas, la superficie nunca es neutra: las variaciones cromáticas del barro y las zonas quemadas o rugosas evidencian fricción, sedimentación y tránsito. Esta dimensión material no es únicamente formal, sino política y afectiva; la mezcla de arcillas se convierte en una metáfora de identidades híbridas, marcadas por cruces raciales, culturales y temporales que desafían cualquier noción fija de origen.


Cíclico 10 / Técnica de acordelado, cerámica. 2025
Cíclico 10 / Técnica de acordelado, cerámica. 2025

A lo largo de su producción, aparecen cavidades, extensiones fibrosas y aperturas que evocan órganos, raíces, recipientes o vestigios arqueológicos. Sin representar literalmente ninguna de estas formas, las esculturas habitan un umbral entre lo humano, lo vegetal y lo ritual. Existe en ellas una insistencia por pensar el cuerpo no como entidad autónoma, sino como un territorio atravesado por memorias colectivas. Las fibras que irradian desde algunas piezas sugieren conexiones invisibles, prolongaciones sensibles que expanden el objeto hacia el espacio, como si cada escultura mantuviera una relación activa con aquello que la rodea.

Detalle - Colheita / Técnica de acordelado, cerámica. 2025
Detalle - Colheita / Técnica de acordelado, cerámica. 2025

Colheita / Técnica de acordelado, cerámica. 2025
Colheita / Técnica de acordelado, cerámica. 2025

Su experiencia en la danza y la performance también atraviesa la construcción del volumen. Las obras poseen una cualidad coreográfica: parecen contener gestos retenidos, movimientos interrumpidos o respiraciones suspendidas. El modelado manual preserva la huella del contacto y refuerza la dimensión táctil de una práctica que entiende la tierra como cuerpo vivo y como dispositivo de escucha ancestral.


Serie: Cilos - Ecdise /  Modelado, cerámica. 2025
Serie: Cilos - Ecdise / Modelado, cerámica. 2025

Más que reconstruir una memoria perdida, la obra de Thamiris Mandú activa formas de permanencia. Sus esculturas no buscan ilustrar la ancestralidad, sino producir un espacio donde aquello que fue silenciado pueda adquirir nuevamente materia, peso y presencia. En ese gesto, su trabajo articula una investigación profundamente contemporánea sobre las políticas del borramiento, la transmisión afectiva y la potencia simbólica de la tierra como archivo vivo.

 
 
 

Comentarios


bottom of page